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¿Sabes Reconocer Los Signos de Estrés en Tu Perro?

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¡Hola perrunos!

Esta semana os quiero hablar del estrés, un tema que suele sorprender a la gente cuando se menciona, pero para los que no lo sabíais el estrés no es exclusivo del ser humano, y los perros también son víctimas de él. Reconocer los síntomas de estrés en vuestro perro es clave para poder actuar a tiempo en muchas situaciones, así que espero que os guste el post, aunque es más largo de lo que pretendía, ya me he dejado algunas cosas para no hacerlo tan denso. 😉

El estrés se define como un conjunto de reacciones fisiológicas desencadenadas por cualquier exigencia ejercida sobre el organismo, por la incidencia de cualquier estresor (estímulo que provoca el estrés). A efectos prácticos con lo que os tenéis que quedar es que aumentan los niveles de las hormonas del estrés (adrenalina y cortisol) y esto tiene unos efectos en el cuerpo.

La adrenalina se produce muy rápido, tan pronto como el cerebro capta el mensaje por los sentidos. En cambio, el cortisol empieza a producirse cuando hay altos niveles de adrenalina, indicando que hay estrés a largo término. A más episodios de estrés, más cortisol se acumula en el cuerpo.

Las hormonas del estrés se producen en la glándula adrenal. Lo normal es que se libere un poco todo el tiempo y así tener energía para hacer las actividades cotidianas. La glándula produce más hormonas cuando las necesitamos. Ejemplo: si llegas tarde, automáticamente empiezas a producirlas al mirar el reloj, y no lo puedes parar: No puedes ordenar a tu cuerpo producir más o menos hormonas. Es tu cerebro. No puedes controlar el nivel de estrés, es un mecanismo fisiológico. De igual modo puede pasar cuando un perro ve a otro perro y se excita.

Necesitamos más hormonas de estrés cuando:

  • Hacemos actividades físicas
  • Hay un peligro, hay que pelear o huir
  • Nos excitamos
  • Hay dolor

El estrés no siempre es malo. Si se da solo cuando hay un peligro o amenaza se dice que es adaptativo, es una respuesta necesaria para la supervivencia. El problema viene cuando pasa con frecuencia y/o la situación amenazante continúa en el tiempo, haciendo que las respuestas de estrés sean desproporcionadas. Hay mil situaciones que crean estrés en el perro y si cada día tiene un poquito más de la cuenta al final se acumula y tienes un perro con estrés crónico.

Haz clic para ver la imagen. Columna izquierda: 1-Jadear, 2-Orinar/defecar, 3-Tensión muscular, 4- Almohadillas húmedas; Columna del medio: 1-Pupilas dilatadas, 2-Hipersalivación, 3-Mostrando el “pintalabios”, 4-Vómitos; Columna derecha: 1-Mudar pelo, 2- Rechazar premios, 3-Mueca, 4-Ojos rojos.

Son muchos los procesos bioquímicos que producen los síntomas de estrés en el perro, algunos se ven inmediatamente, indicando que está empezando a estresarse (sacudirse, rascarse, ladrar, saltar, coger algo con la boca, morder la correa, beber mucha agua, hacer pipi enseguida o más frecuentemente, chupar o morder la manta…) y otros se ven más tarde (perseguirse o morderse la cola, se muerde, lamerse las patas en exceso, perseguir sombras, nerviosismo, irritabilidad, agresividad, sobrereacciones, problemas de piel, caspa, mal olor corporal, problemas digestivos y diarreas, comer con ansiedad, conductas evasivas, fijación por objetos, falta de concentración…) indicando que hay estrés crónico.

Los perros tienen la misma fisiología que nosotros: los sentidos captan estímulos que envían el mensaje al cerebro para que la glándula produzca las hormonas del estrés y éstas aumenten los niveles de azúcar en sangre para enviar a los músculos, preparando al cuerpo para reaccionar (huir o luchar). En otras palabras, el estrés hace que todo el azúcar vaya a los músculos y nada al cerebro (para priorizar la energía y poder huir o luchar), disminuyendo la capacidad cerebral, la concentración, el aprendizaje, la memoria, la resolución de conflictos, etc.

Por eso la estimulación mental, el ejercicio y tener opciones/alternativas se suele recomendar para reducir el estrés, hay que canalizar esta energía que se ha acumulado en los músculos.

Hay que saber qué le causa el estrés y cómo lo libera (mordiéndose la cola, rascándose, destrozando objetos…) para poder disminuirlo.

CAUSAS QUE GENERAN ESTRÉS (estresores):

  • Factores ambientales: la temperatura (pasar frío o calor), cambiar de domicilio, un cambio en el entorno (que haya obras, ruidos)…
  • Factores fisiológicos: una enfermedad, lesiones, dolor, necesidades orgánicas (tener pipi, sed, hambre, sueño…)
  • Factores sociales: llegada de un nuevo miembro a la familia, partida de un miembro de la familia, llegada de otro perro o animal…
  • Situaciones cotidianas: cansancio, sobreestimulación, exceso de ejercicio/juegos excitables (como irse a correr con el perro media hora, jugar mucho rato, correr tras objetos o tirarle la pelota varias veces para que la vaya a buscar), quedarse solo muchas horas, los gritos y enfados con él o en su entorno, agresión de su entorno, correcciones/tirones de la correa, que siempre le estén molestando, cambios repentinos, miedo/asustarse, falta de ejercicio, falta de estimulación mental, amenazas directas o repentinas, tener expectativas/frustraciones, excesivas exigencias (en deportes o en casa), no poder gestionar la situación o no tener opciones para hacerlo, no tener control sobre la situación, etc.

Para saber si vuestro perro tiene estrés no hace falta ir al veterinario, solo con que presente algunos de los síntomas mencionados anteriormente ya sabréis que está estresado. Casi todos los problemas de comportamiento que no tienen causa orgánica están relacionados con el estrés (el miedo, la agresividad, los comportamientos repetitivos…) Pero si vuestro perro ha desarrollado algún problema de comportamiento es recomendable que le hagáis pruebas en el veterinario para descartar que sea una causa orgánica.

SI TU PERRO YA ESTÁ ESTRESADO:

  • Quita los estresores de su entorno
  • Asegúrate que sus necesidades básicas están cubiertas (que no sufre dolor ni malestar, que duerme bien, come bien, puede hacer pis cuando lo necesita, tiene contacto social…)
  • Realiza actividades cortas, calmadas y en las que el perro pueda decidir hacerlas o no (paseos tranquilos, olfateo, juegos mentales…)
  • Rutinas para hacer predecible su vida (mismos horarios de comida, paseos…) le darán seguridad.
  • En algunos casos será necesaria una intervención nutricional o farmacológica, pero os lo recomendará el veterinario o el educador.

Aún así se tardará un tiempo en bajar los niveles de estrés:

La adrenalina baja rápido pero los efectos tardan en desaparecer entre 2-6 días si no hay nada más que vaya a estresar al perro.

El cortisol se queda más tiempo en el cuerpo y por tanto, los efectos también. Puede llevar hasta 6 semanas una vez cesado el estrés.

Así que ¡paciencia!

A TENER EN CUENTA:

  • No hay razas estresadas. Algunas razas son más rápidas que otras en sus reacciones, eso no es estrés, pero sí que es cierto que al reaccionar más rápido podrían estresarse más fácilmente.
  • No hay perros hiperactivos. Tienes un perro estresado, no hiperactivo. Encuentra lo que le estresa de su entorno.
  • Hay perros que se estresan más fácilmente que otros (quizá porque reaccionan más rápido).
  • Saber reconocer los síntomas de estrés os permitirá cambiar las cosas antes de que el perro llegue a un nivel de estrés crónico.

Mi idea inicial con este post era también que os ayudara a comprender mejor que vuestro perro necesita que le deis tiempo para adaptarse a cualquier situación nueva, para eliminar el estrés, si lo acabáis de adoptar hace poco o si estáis trabajando un problema de comportamiento. Que por más prisa que se tenga no se puede ir más rápido, pero que iréis viendo pequeños progresos hasta lograr el objetivo final si sois consistentes.

Espero haberlo conseguido.

 

Un abrazo peludo,

Belen

 

 

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