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¡Cómo Rellenar Un Kong Irresistible!

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¡Hola de nuevo, mi gente perruna!

Estos días sois varias las personas que me habéis comentado que vuestro perro no le hace caso al Kong, así que allá va este post para todos los que penséis que puede ser vuestro caso (y para los que no también).

Los perros están genéticamente programados para buscar su comida. Una de las principales causas de problemas de comportamiento en nuestros peludos es precisamente la falta de retos mentales o tareas por resolver. Así que en vez de darle toda la comida gratis podemos intentar imitar un poco a la naturaleza y hacerle resolver un problema:  Cómo sacar la comida del Kong, por ejemplo.

Para los que no estáis familiarizados con el Kong. Es un juguete recomendable para cualquier perro, pero es ideal para los perros que tienen que pasar varias horas solos en casa. Ayuda a prevenir la ansiedad por separación, destrozos y otras conductas indeseables, ya que le mantiene estimulado mentalmente, mientras aprende a solucionar problemas y se relaja, estará olisqueando, respirando y entretenido un buen rato. Además de ser un juguete totalmente seguro, fabricado con caucho natural y sin toxinas, dura muchísimo. Tiene diferentes  tamaños y resistencias según el tipo de mandíbula y edad (para cachorros, perros con mandíbulas potentes, perros senior, raza pequeña, mediana o grande). Es muy importante que tengáis el tamaño adecuado para vuestro perro. Ante la duda, siempre comprad el más grande para evitar que se lo trague.

Volviendo al motivo de mi post, para los que penséis que vuestro perro no está interesado, pueden pasar tres cosas:

  1. Lo habéis rellenado con premios que no le motivan.
  2. Lo habéis hecho tan fácil que no le ha durado ni un minuto y ha perdido el interés.
  3. Lo habéis puesto demasiado complicado, se ha frustrado y ha dejado de intentarlo.

Cualquiera de estos casos puede haber provocado que ignore el Kong. Así que vamos a cambiar eso.

Muchos rellenáis el Kong entero con solo un tipo de premio, pero de esta forma no es muy motivador. Idealmente lo rellenaréis con varias capas de diferentes premios y, muy importante, con premios de más valor (por los que más babee) arriba en la parte estrecha a menos valor por la parte ancha. Para que os hagáis a la idea:

Al principio se lo pondréis bastante fácil para que entienda cómo se hace. Los que ya lo habéis probado lo hacéis también con un nivel fácil pero muy apetitoso, cuando huela lo que hay al final ya será suficiente motivación para que le vuelva a interesar. Probáis unos días así varias veces hasta que haga la asociación de “siempre que intento sacarlo sale”. A partir de aquí, podéis ir aumentando el nivel de dificultad (de sacar comida) gradualmente.

Cómo hacerlo fácil: cortáis todo lo que metáis dentro en trozos muy pequeños y sin compactarlo mucho para que se caiga fácilmente.

Cómo complicarlo: para empezar ponéis pienso remojado con un poco de agua para que se hinche dentro con trocitos de queso, otro día ponéis algunos trozos gordetes que le vayan a costar salir por el agujero y probáis así unas veces, más adelante podéis chafar algunos trozos en la pared del Kong, y ya nivel pro lo compactáis todo lo que podáis.

El truco está en usar una masa de fondo  para que enganche los trocitos pequeños (podéis aprovecharla como tapón de la parte estrecha). Ésta puede ser crema de queso, de cacahuete, comida de lata, de bebé, etc. Podéis rellenar una capa con lo que tengáis por casa, desde carne, puré de patatas, pasta, a trozos de frankfurt o premios de perro.

Os dejo este vídeo, que aunque está en inglés, se entiende bien 🙂

Y cómo no os pongo un par de ejemplos de recetas para que vayáis cogiendo ideas:

Receta 1

Capa 1: crema de queso, philadelphia mismo (a poder ser light)

Capa 2: trozos de pollo o hígado

Capa 3: pienso húmedo, como Natural Menu, o galletas de perro

Capa 4: trocitos de frankfurt/pavo y/o sobras de pasta (un par de raviolis va bien para cerrar el Kong)

Receta 2

Capa 1: crema de cacahuete o de queso

Capa 2: puré de patatas o de calabaza o trocitos de queso

Capa 3: mezcla de golosinas o snacks de perro

Capa 4: anacardos sin saltear y rodajas de plátano para cerrar/ taponar

En esta receta un toque de micro 15 segundos para que se derrita un poco el queso y se enganche ¡os lo hará irresistible! Dejarlo reposar 2 minutos antes de dárselo.

De aquí a verano tendréis unos perros expertos y podréis congelarles el Kong para aumentar aún más la dificultad. Dejarlo en el congelador al menos 3 horas antes de dárselo y ya veréis lo que le dura, además de refrescarle.

Como veis, ¡la creatividad es el límite!

Si se va a quedar solo en casa muchas horas podéis esconderle un par de Kongs rellenos para que los tenga que buscar, ¡doble reto!

Cuidado no se lo deis siempre en el momento de iros, ya que podría asociarlo negativamente convirtiéndose en una señal de que os vais a ir y se va a quedar solo. Para evitar esto se lo daréis también cuando estéis en casa en momentos de calma: viendo una peli, etc. No hace falta siempre, otras veces le dejáis que lo vea y otras se lo escondéis un rato antes de que se dé cuenta, lo vais alternando.

Un consejo: limpiar el Kong cada vez después de su uso para que no se os incruste comida, yo lo hago con un cepillo, dejarlo en remojo con agua tibia y saldrá solo, y si no al lavaplatos.

Espero que os haya gustado el post, aunque seguro que a vuestro perro le va a gustar más 😛

Compartirlo si lo habéis encontrado de utilidad, darle a me gusta, comentar ¡y todo eso!

Saludos y ¡hasta pronto!

 

Belen

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